sábado, 11 de diciembre de 2010

She said "you're drunk making too much noise"!





Qué asco. Miren alrededor; nadie merece la pena. Imposible para cualquiera de estos... especímenes aproximarse siquiera a la idea de lo superior que me siento.

Quizás piensen "¡eh! ¡Todos somos iguales!". A lo que yo respondo "¡!". ¿Y saben por qué? Porque todo esto está lleno de gente con un mundo interior tan pequeño como los ojillos atontados de ese pobre loquito que se sienta al lado de Roberta el Reloj en el comedor y llora cuando ella chilla su alarma cada hora y cinco.

¿No me creen? Vamos, echen un vistazo. No sean tan buena gente, miren alrededor y vean.

Por ejemplo, por la calle por la que voy, hay una chica vestida muy contradictoriamente: una camiseta muy ajustada con tirantes transparentes, unos vaqueros que podrían pasar por un cinturón, medias de rejilla y, para poner la guinda al pastel, unas botas Ugg, de esas que parecen zapatillas altas, y que serán muy cómodas, y eso, pero EN INVIERNO.

(Pregunta: ¿no se asará los pies?).

Veamos, miremos a la otra acera. Hay un grupo de unos cuantos adolescentes caminando hacia ninguna parte. Analicemos: gorras gigantes, pantalones por las rodillas, un amplio espacio de calzoncillo por fuera, y zapatillas poco prácticamente grandes y pesadas. Llevan móviles que emiten bien alto, que la oigan todos, música sólo descriptible como "provocadora de ataques de epilepsia". Les acompaña una chica con una cazadora vaquera fatalmente combinada con pantalones vaqueros, bolso vaquero y, oh, Dios, botas blancas. Creo que me voy a suicidar.

Lo cual, en cierto modo, es mi filosofía.

Tanta subespecie descerebrada me desespera; ¿qué ha sido de el estilo de la gente? ¿Es que ya no quedan rockeros melancólicos como yo? ¿Ni siquiera un hippie o country estiloso?

Anda, mira, sí; hay un dueto de countries por allí. Llevan bandas en la cabeza, chalecos, shorts vaqueros... Pero se dan la vuelta y veo sus camisetas, y pierdo la esperanza de nuevo: "TAYLOR SWIFT 4EVER".

Qué bajón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario