lunes, 12 de marzo de 2012

I've got blood in my eyes for you, babe



Está mal; ella lo sabe, yo lo sé también. La diferencia es que a mi me da igual. Ya me hize hace años a la idea de ir al infierno. Me gusta cómo su sabor me hace percibir las llamas rozándome, diciéndome: "eres un simple mortal, y cuando esta farsa acabe, serás todo nuestro para reducirte a cenizas".
- Esto... está mal... - susurra ella.
- Es nuestro error - respondo -. Sólo nuestro.
Y así abandonamos de nuevo el pensamiento.

El presente me hace sentirme dueño de mí mismo. Casi como si de verdad lo fuera.
Casi.

miércoles, 7 de marzo de 2012

The answer



Llegué y hablamos, hablamos durante horas y horas. Al principio sólo eran manos entrelazándose, jugando a explorar los límites de su confianza. Era agradable, agradable como un camino que parece no llegar a ninguna parte ni tener fin; como el cielo limpio y azul del verano, su continuidad sólo interrumpida por el sol de nuestras palabras.
Y entonces descubrimos que no había un límite y nos perdimos en nuestra burbuja de cielo azul, y así estuvimos tal vez horas, tal vez días, tal vez segundos, enredados, hasta que el anochecer de la cordura irrumpió y nos amargó de nuevo la vida preguntándonos: "¿qué demonios estáis haciendo?".

jueves, 1 de marzo de 2012

Bad.


Todo el mundo podía leer mi futuro con sólo mirarme a los ojos. Supongo que aquél era un pueblo de pitonisas incompetentes. O tal vez fuese que mis legañas decían que iba a ser un delincuente.
Ni lo sé, ni me importa. Nunca me ha importado.